PARA QUE NUNCA MÁS
A Daniel Zamudio no lo conocía nadie hasta que el 3 de marzo del 2012, cuando cuatro desadaptados sociales lo atacaron en una plaza y lo torturaron cruel y cobardemente.
A Daniel Zamudio no lo conocía nadie, hasta que el veintisiete de marzo murió. Víctima de los golpes y la tortura que sufrida.
Por que era homosexual. Por eso lo mataron.
No quiero entrar en detalles de la tortura que sufrió, por que no es necesario…ya bastante gore hay por internet, y también por respeto al dolor, dolor que no es sólo de su familia, si no de todos quienes tenemos corazón –y sentido común-
Y mientras un joven de veinticuatro años agonizaba en un hospital, torturado y asesinado por la intolerancia que caracteriza a este mundo de mierda, y en particular a este país hipócrita, los parlamentarios: Francisco Cahuán, Juan Antonio Coloma, José García, Alejandro García-Huidobro, Carlos Kuschel, Carlos Larraín, Jovino Novoa, Jaime Orpis, Víctor Pérez, Baldo Prokurika, Hosaim Sabag, Gonzalo Uriarte y Ena Von Baer votaban en contra de una ley antidiscriminación en Chile.
Pero hoy da lo mismo, Daniel Zamudio ya murió y finalmente ninguna ley impide que las cosas sucedan. En cambio, educar a nuestros hijos, sí; enseñarles que sobre ninguna otra cosa, cada ser humano que piensa y siente sobre la tierra es sagrado; enseñarles a respetar a cada persona por el sólo hecho de respirar el mismo aire que uno, sí, condenar el odio A VIVA VOZ, sí, educar con el ejemplo (del amor sin condiciones, del respeto, de la tolerancia) sí. De esta manera no importará la calaña de legisladores que existan, nuestros hijos harán del mundo un lugar hermoso a pesar de ellos.
A Daniel Zamudio no lo conocía nadie, hasta hoy, o hasta el tres de marzo. Ojala a Daniel no lo hubiera conocido nadie. Ojalá nada de esto hubiera pasado. Pero no importa amigo, no importa, descansa en paz, y que el recuerdo de tu sonrisa sencilla, tus ojos cándidos y las consignas de apoyo al dolor de tu familia sean la sombra que acompañe para siempre a tus verdugos, que el rechazo al odio maldito, que la vergüenza que deben sentir las familias de estos seres desgraciados (flaco favor le hicieron en pos de su superioridad machista) que te quitaron la vida sea su castigo.
Hoy fue Daniel por ser diferente…y si no paramos todo esto, mañana puede ser cualquiera (por ser negro, indio, lesbiana, mujer, homosexual o pobre) tu hermana, tu hermano, tu hijo, tu hija o tú…
A Daniel Zamudio no lo conocía nadie hasta que el 3 de marzo del 2012, cuando cuatro desadaptados sociales lo atacaron en una plaza y lo torturaron cruel y cobardemente.
A Daniel Zamudio no lo conocía nadie, hasta que el veintisiete de marzo murió. Víctima de los golpes y la tortura que sufrida.
Por que era homosexual. Por eso lo mataron.
No quiero entrar en detalles de la tortura que sufrió, por que no es necesario…ya bastante gore hay por internet, y también por respeto al dolor, dolor que no es sólo de su familia, si no de todos quienes tenemos corazón –y sentido común-
Y mientras un joven de veinticuatro años agonizaba en un hospital, torturado y asesinado por la intolerancia que caracteriza a este mundo de mierda, y en particular a este país hipócrita, los parlamentarios: Francisco Cahuán, Juan Antonio Coloma, José García, Alejandro García-Huidobro, Carlos Kuschel, Carlos Larraín, Jovino Novoa, Jaime Orpis, Víctor Pérez, Baldo Prokurika, Hosaim Sabag, Gonzalo Uriarte y Ena Von Baer votaban en contra de una ley antidiscriminación en Chile.
Pero hoy da lo mismo, Daniel Zamudio ya murió y finalmente ninguna ley impide que las cosas sucedan. En cambio, educar a nuestros hijos, sí; enseñarles que sobre ninguna otra cosa, cada ser humano que piensa y siente sobre la tierra es sagrado; enseñarles a respetar a cada persona por el sólo hecho de respirar el mismo aire que uno, sí, condenar el odio A VIVA VOZ, sí, educar con el ejemplo (del amor sin condiciones, del respeto, de la tolerancia) sí. De esta manera no importará la calaña de legisladores que existan, nuestros hijos harán del mundo un lugar hermoso a pesar de ellos.
A Daniel Zamudio no lo conocía nadie, hasta hoy, o hasta el tres de marzo. Ojala a Daniel no lo hubiera conocido nadie. Ojalá nada de esto hubiera pasado. Pero no importa amigo, no importa, descansa en paz, y que el recuerdo de tu sonrisa sencilla, tus ojos cándidos y las consignas de apoyo al dolor de tu familia sean la sombra que acompañe para siempre a tus verdugos, que el rechazo al odio maldito, que la vergüenza que deben sentir las familias de estos seres desgraciados (flaco favor le hicieron en pos de su superioridad machista) que te quitaron la vida sea su castigo.
Hoy fue Daniel por ser diferente…y si no paramos todo esto, mañana puede ser cualquiera (por ser negro, indio, lesbiana, mujer, homosexual o pobre) tu hermana, tu hermano, tu hijo, tu hija o tú…




